RESOLUCIÓN DE UN ABSCESO CON MEDICINA NATURAL EN UNA PERRA

Por:

Álvaro Millán Macías.

Licenciado en Veterinaria. Diplomado IVAS en Acupuntura Veterinaria. Propietario del centro veterinario especializado en Medicina Natural Vetenatura. Autor del libro Homeopatía Veterinaria Aplicada (ic editorial).

C/ Jerónimo Hernandez 22 (local) 41003 Sevilla

vetenatura@gmail.com

Introducción.

            El siguiente artículo tiene el objetivo de demostrar la eficacia de las terapias naturales en la resolución de infecciones que cursan con supuración. El tratamiento más extendido y que goza de la confianza de la comunidad médica es la Antibioterapia. Tras éste se puede considerar la cirugía si existen recidivas o riesgos graves para la salud del paciente. A continuación, se expondrá el caso de una perra adulta mestiza cuyo absceso se ha curado satisfactoriamente con Acupuntura, Homeopatía y Fitoterapia.

Anamnesis.

            El 9 de enero de 2017 se presenta en la consulta una mujer cuya perra en edad senior (sin especificar) ha desarrollado un absceso en el dorso del cuello (foto 1). La lesión comenzó siendo una pequeña alopecia con la piel nacarada y ha ido empeorando progresivamente.

En la clínica veterinaria donde fue intervenida quirúrgicamente de tumores de mama, se drenó su contenido y se trató con antibióticos. Al rellenarse el absceso nuevamente de pus y estar encapsulado, se sugirió la cirugía como solución más adecuada. Un dato muy relevante es la dieta, que consiste en un pienso de baja calidad y alimentos caseros poco saludables. Esta alimentación favorece desequilibrios en el sistema inmune, puesto que las defensas del organismo están condicionadas por los nutrientes asimilados.1

 

Exploración física.

            El absceso se localiza en el lado derecho del dorso del cuello. La base tiene una consistencia dura debido a la inflamación de la dermis. La piel que lo cubre está necrosada y ha perdido el pelo, presentando un color oscuro y una textura áspera.

            El drenaje mediante punción con aguja estéril permite obtener un exudado purulento de color chocolate fruto de la mezcla de pus con sangre. El volumen total obtenido es 12 mililitros.

Diagnóstico.

            El absceso cutáneo es una lesión ocasionada normalmente por bacterias piógenas que invaden la dermis a través de heridas en la piel.2 En este caso no se evidenció una clara solución de continuidad en la epidermis, pero ya existía una alopecia con la piel nacarada que indicaba un desequilibrio en la inmunidad y un compromiso en la integridad de la piel.

Tratamiento.

            El objetivo del tratamiento es estimular el sistema inmune, producir el drenaje del contenido purulento y activar los mecanismos celulares específicos de fagocitosis y cicatrización para resolver la infección.

Las visitas se programaron semanalmente para valorar la evolución del absceso y realizar las sesiones de Acupuntura.

Acupuntura: estimulación del sistema inmune mediante la punción del punto 6B (6 de Bazo) 1 vez a la semana con aguja metálica de 0,30 x 30 mm (foto 3). Este punto actúa sobre los meridianos de Bazo, Hígado y Riñón al mismo tiempo, siendo los tres canales energéticos con una influencia directa sobre las células de defensa por su acción sobre la sangre.3

 

Homeopatía: Silicea 200 CH en gránulos diluida en agua con una ampolla de Homotoxicología que combina Psorinum D15, Arsenicum album D10 y Sulphur D12. La dosis pautada para casa es 0,5 mililitros vía oral 2 veces al día.

            Silicea es un medicamento homeopático de origen mineral que se obtiene del sílice. Su indicación principal es abscesos y supuraciones en cualquier parte del cuerpo.4 Su acción es centrífuga, favoreciendo la supuración para eliminar todo el contenido purulento del foco de infección. Después facilita la correcta cicatrización de la piel. Al promover el drenaje, se debe tener precaución cuando se use en procesos supurativos de cavidades internas.

            La Homotoxicología es una rama de la Homeopatía que combina varios remedios homeopáticos con acción sinérgica para drenar del organismo las sustancias tóxicas responsables de la enfermedad del paciente.5 También se conoce como Medicina Biorreguladora6, pues equilibra el organismo despojándolo de aquello que le perjudica. La ampolla usada estimula los mecanismos de defensa del cuerpo ante infecciones con pus entre otros problemas de salud.

Fitoterapia: pomada Calendula en tintura madre (T.M.) para aplicar en el absceso 2 veces al día previa desinfección y limpieza con clorhexidina. Calendula officinalis es una planta medicinal indicada en heridas que supuran y duelen, pudiendo existir pérdida de sustancia. Asegura la cura por primera intención, elimina la supuración y el dolor, favorece la fagocitosis y la cicatrización, y evita la gangrena y las cicatrices grandes o deformadas (queloides).7

La tintura madre es un extracto puro de la planta macerada en alcohol, manteniendo sus propiedades medicinales y teniendo una potencia de acción mayor que las preparaciones a base de partes secas trituradas. Dicha tintura se emplea para preparar pomadas o bien para hacer diluciones homeopáticas que luego tendrán diversas presentaciones orales (gránulos, glóbulos, gotas, trituraciones).

Dieta: se modifica el pienso por una marca natural de alta gama, que contiene ingredientes de primera calidad y carece de subproductos y aditivos artificiales. Se recomienda no dar más comida casera de baja calidad. En su lugar se pueden ofrecer alimentos sin procesar industrialmente como carnes o pescados hervidos, verduras y frutas, siendo saludable su preparación en forma de guiso para aprovechar el caldo. La sal, las especias y las salsas no están permitidas. Además, se informa sobre los alimentos que pueden resultar tóxicos. Esta parte del tratamiento es la más difícil de controlar y no hay seguridad sobre el seguimiento de los consejos y el buen manejo de la alimentación.

Seguimiento y evolución.

            El control y examen del absceso se realizó cada semana. El tratamiento pautado se mantuvo sin cambios hasta que se resolviera la lesión. Las siguientes fotografías muestran el proceso de cicatrización de la piel.

16 de enero de 2017: la piel necrótica se ha desprendido y la dermis está expuesta. La piel se presenta en carne viva, rodeando un orificio central por el que drena pus y sangre. La costra formada en el contorno es escasa.

23 de enero de 2017: el absceso se está cerrando de dentro hacia fuera. Mediante el mecanismo de drenaje, el tratamiento impide la obstrucción del orificio de salida y no se vuelve a llenar de pus. Se toman dos imágenes, una antes de curar (foto 5) y otra después.

 

31 de enero de 2017: el orificio se ha cerrado completamente y no se ha acumulado más pus ni sangre. El drenaje se ha completado y la piel debe continuar con la retracción cicatricial. Al tacto se aprecia bien el abultamiento de la cicatriz. La dermis subyacente aún está engrosada.

6 de febrero de 2017: la cicatriz se ha retraído y la piel presenta un color más claro. Aún deben continuar las curas unos días más para evitar recidivas o infecciones secundarias. Se da el alta.

 

Conclusión.

            La resolución de una infección depende principalmente de la competencia del sistema inmune. Los antibióticos matan los microorganismos, pero son las células inmunológicas quienes limpian el foco infeccioso y liberan a las células del tejido dañado para que restauren sus funciones y cicatricen la lesión.8 Por tanto, es posible tratar procesos supurativos con medicamentos no clasificados oficialmente como antibióticos. Tal es el caso de la Homeopatía, cuyos remedios no responden a tal clasificación, pero demuestran su capacidad para curar. Su mecanismo de acción está aún por descubrir, aunque la elevada casuística ya respalda su eficacia.

            Al hilo de lo anterior, la clave del éxito de un tratamiento alternativo a la antibioterapia parece ser su capacidad para estimular el sistema inmune, que capacitado actuaría con gran eficacia y resolvería la infección sin la ayuda de principios activos químicos.

            De todos los componentes del tratamiento, merece la pena destacar Silicea. Este medicamento homeopático es capaz de curar abscesos encapsulados cuya resolución suele ser quirúrgica. Tal vez, dicha cápsula no desaparezca completamente como algunos profesionales sostienen, pero la lesión no se vuelve a reproducir en el mismo lugar por lo general (salvo nuevos traumatismos o hábitos de vida que predispongan a la infección).

Bibliografía.

1,2 W.F. Robinson y C.R.R. Huxtable. Principios de clinopatología médica veterinaria. Editorial Acribia. Página 24 (referencia 1) y página 321 (referencia 2).

3 Are Simeon Thoresen. Acupuntura veterinaria y terapias naturales. Multimédica Ediciones Veterinarias. Páginas 234 y 235.

4 Dr. Flavio Briones Silva. Los animales y la Homeopatía. Teoría y Experiencia. Editorial Dilema. Página 203.

5,6 Laboratorio Heel. Tratado práctico de Medicina Biorreguladora. Páginas 9 a 17.

7 Álvaro Millán Macías. Homeopatía veterinaria aplicada. ic editorial. Página 129.

8 Charles A. Janeway Jr., Paul Travers, Mark Walport, Mark J. Shlomchik. Inmunobiología. El sistema inmunitario en condiciones de salud y enfermedad (2ª edición). Capítulo 1, Conceptos básicos de Inmunología. Páginas 1 a 34.

 

 

Go to top